Julio 2010 en español

Esperanza tenaz

"No te dejaré, si no me bendices." (Gen. 32:26)

Cada miércoles al mediodía, la Señora E está ahí. Se sienta frente a la embajada japonesa en Seúl, Corea con sus amistades para pedirle al gobierno japonés que se disculpe por el trato que le dieron en el pasado a las mujeres coreanas como esclavas sexuales durante la Guerra de Asia del Pacífico. La Señora E es una persona mayor, al igual que sus amigas. Muchas de las conocidas como "amigas de apoyo" ya han fallecido. La Señora E tiene la esperanza de que se haga justicia antes de morir. Está rodeada por una multitud de civiles que la apoyan en su lucha. Por el alto micrófono se lee una declaración, se canta un cántico y se hace una oración. Las cortinas de las ventanas de la embajada japonesa se cierran. Guardianes con rostros duros y la policía secreta se aseguran de que no haya una confrontación directa. Esta manifestación pacífica ha tomado lugar durante 17 años.

En Diciembre de 2009, líderes religiosos de alrededor del mundo, se reunieron en la Segunda Conferencia sobre el Artículo Nueve y la Paz en Asia. Habían varias denominaciones budistas, cristianas y musulmanas representadas. Fue de gran significado cuando nos reunimos en Seúl pues todos pudimos comprender las realidades de la Guerra Fría, la cual aún divide la península coreana. Asia del Este no ha podido moverse más allá de los dualismos de la era de la Guerra Fría. El muro es invisible pero no menos visible que el muro que se está construyendo en Israel.

Parte de nuestro programa era el unirnos a esta manifestación y orar junto  a estas mujeres que fueron victimizadas por la guerra. Esta experiencia nos conmovió a todos. Me recordó cuando Jacob luchó con el ángel de Jehová toda la noche. Jacob se rehusó a dejar al ángel irse hasta recibir una bendición. La Señora E es una de los Jacobs de nuestra época. Veo en ella una fe que se rehusa a rendirse, confiando en que Dios es un Dios de amor y bendición para todos.

Oremos por la tenacidad de la Señora E y de otras personas para que su esperanza en la posibilidad de la justicia sea nuestro llamando a hacer justicia.

Jeffrey Mensendiek sirve como misionero de los Ministerios Globales con el Concilio de Misión Cooperativa y como Director del Centro de Estudiantes en Sendai, Japón.