Junio 2016: Mi Justicia

“Y tomando los cinco panes y los dos peces, levantando los ojos al cielo, los bendijo, y los partió, y los iba dando a los discípulos para que los sirvieran a la gente.” Lucas 9:16

Mi padre, Charlie Byrd, nació y se crió en el sur de los Estados Unidos, fue a la escuela hasta el tercer grado, hijo de un ministro Bautista, y vivió durante la Gran Depresión. Cuando regresaba a casa y nos saludaba después del trabajo, exclamaba "mi justicia!" La respuesta habitual de mi madre era "Hice ____ para la cena." Pronto comprendí que "mi justicia", de acuerdo con el "evangelio" de Charlie Byrd, significaba "¿Qué hay para cenar?"

Aunque Charlie Byrd ya no está con nosotros, sigo escuchando su llamado a "mi justicia" pero ahora es "nuestra justicia" y viene de las personas con las que trabajamos en la Organización de Iglesias Africanas (OAIC), un consorte de los Ministerios Globales.

Escuché "nuestra justicia" de Annette, una mujer en Uganda, cuando entre lágrimas nos dijo: "La comida es educar a nuestros hijos."

Annette recibió asistencia de OAIC para establecer una granja en su comunidad en Uganda. Ella fue adiestrada y recibió a la planta de yuca y pronto se convirtió en su granja de transformación. Debido a la mejoría en su ingreso, Annette y su esposo pudieron educar a sus hijos y contribuir a la matrícula de su hija. Su hija va a ser la primera generación en su familia educada hasta el nivel universitario.

Annette comenzó un grupo en su comunidad llamada "gema ku mwino", que significa "mantener la mano de su amigo" en el lenguaje Busoga de Uganda. El grupo enseña a la comunidad sobre las prácticas agrícolas y la nutrición, mejorando así la vida y la salud de la comunidad.

La llamada de Charlie Byrd por “mi justicia" se convirtió en parte de mi destino espiritual. Me enseñó que la injusticia de la inseguridad alimentaria en el mundo es causada en parte por la pobreza y, a menudo, conduce a la desnutrición, falta de desarrollo de la niñez, la guerra y los conflictos civiles. Annette nos recuerda que no podemos estar satisfechos con que nosotros y nuestras familias están bien mientras millones están en inseguridad alimentaria. Debemos "Gema ku mwino."

Rev. Phyllis Byrd sirve con la Organización de Iglesias Africanas como Director del Programa de Comunidades Justas. Su nombramiento es posible gracias a sus ofrendas a Fondo Discípulos Misión, la misión de nuestra Iglesia en pleno y sus ofrendas especiales.