Juntos en el Camino / Together on the Road

Cuando nos acercamos a los Evangelios, nos encontramos con Jesús, que nos modela nuevos estilos y formas de cuidar y acompañar a la gente y sus comunidades. Aprendemos a como él caminaba entre los necesitados, les miraba, les tocaba, les escuchaba y les trataba con dignidad, amor y actos de justicia. Es desde esta perspectiva que Ministerios Globales  ha llegado y acompañado al pueblo paraguayo. Valorando su gente, respetando su historia y costumbres, y ofreciéndole apoyo de manera integrar, sirviendo y asesorando profesionalmente según sus necesidades.

Paraguay, es un pueblo bilingüe donde se habla el español y el guaraní, además de otros 19 dialectos, siendo el principal de ellos el guaraní.  Este pueblo, con una gran población de Indígenas y campesinos nos ha dado Dios el privilegio de llegar para acompañarles, bendecirles y a su vez ser bendecidos por ellos. En el Chaco Paraguayo hay muchas comunidades Indígenas y de manera particular las mujeres han sido beneficiadas y transformadas por la bendición de haber podido llegar a sus comunidades. Se lograron establecer cinco Centros Comunitarios para las Mujeres Indígenas donde ellas se reúnen para confeccionar sus artesanías, realizar sus diversas actividades, conversar asuntos importantes entre ellas  y dar el sabio consejo a las más jóvenes. Se han establecido en sus casas sistemas de recogido de agua de lluvia en cisternas, ya que son tierras áridas y de aguas saladas. A las mujeres se les ha enseñado la Crianza de Ovejas, que es más fácil su crianza y de ellas toman la lana, la leche y la carne para el sostén diario de la familia. Además de enseñarles a cultivar la tierra con el desarrollo de huertos caseros como la batata, el mamón (Papaya) y frutos menores. En adición se continúan probando semillas que se puedan desarrollar en esas tierras y que puedan tolerar los cambios climáticos del Chaco.

Se capacita a las mujeres para que puedan unirse y crear grupos tales como el  Encuentro de “Lideresas” con el nombre de “Juntas Buscando un Camino” donde se les hizo entrega formalmente del documento de la “Personería Jurídica”.  Esta personería jurídica es muy importante para ellas porque la misma les da la oportunidad de buscar apoyos, beneficios y facilita todo tipo de trámite para la comunidad y las familias ante las instituciones gubernamentales y otras.  Realmente ha sido una experiencia excelente, ver y compartir con el liderazgo de las mujeres indígenas; de cómo en medio de tantas dificultades y necesidades ellas echan hacia adelante a toda la comunidad.

Son muchos los retos que enfrentan tales como la salud de la niñez y los ancianos. Por lo que sigue siendo un reto el llevar atención médica y medicinas a estas comunidades. Oramos para que podamos continuar llegando a estas comunidades con servicios médicos y continuar supliendo los adiestramientos necesarios para la crianza de animales y el cultivo de las tierras para su sostenimiento.

Damos gracias a Dios que nos ha permitido llegar al Chaco Paraguayo, y que hay mucha gente como ustedes que hacen posible que este proyecto continúe siendo efectivo, bendiciendo a nuestra gente Indígena.  Gracias por ser parte del mismo y por continuar ayudándonos a llegar a otros Indígenas que necesitan de nuestro acompañamiento, apoyo y asesoramiento. Dios continua activo en este pueblo y nos utiliza a todos para ser instrumento de bendición.

Rvda. Amelia I. Casillas Rodriguez


When we read the Gospels carefully, we can find Jesus, teaching us about new styles and ways of caring for and accompanying people and their communities. We learn how he walked among the needy, looked at them, touched them, listened to them, and treated them with dignity, love, and acts of justice. It is from this perspective that Global Ministries has arrived and accompanied the Paraguayan people. Valuing its people, respecting their history and customs, and offering support in a way that integrates, serves and advises proficiently according to their needs.

Paraguay is a bilingual country.  People speak Spanish and Guaraní, as well as 19 other dialects.  This country that has a large population of native people and peasants has given us the privilege of arriving to accompany them, bless them, and in turn be blessed by them. In the Paraguayan Chaco, there are many Indigenous communities and, in particular, women that have been benefited and transformed by the blessing of having been able to reach their communities. They managed to establish five Community Centers for Indigenous Women where they meet to make their crafts, carry out their various activities, discuss essential issues among them, and give wise advice to the youngest. They have established harvesting systems for rainwater in cisterns in their homes since their lands are arid and their waters too salty for consumption. The women have been taught the breeding of sheep, which is easier to raise and to take the wool, milk, and meat for the daily support of their families. Also, they learned to cultivate the land with the development of home gardens such as sweet potatoes, papayas, and smaller fruits. Also, they continue testing seeds that can be developed in these lands and that can tolerate climate changes in the Chaco.

Women are trained to join and create groups such as the Meeting of "Lideresas" (“Leaders”) with the name of "Juntas Buscando un Camino" (“Together seeking the way”). They received the title deeds of their lands or “personería jurídica.” This legal status is significant for them because it gives them the opportunity to seek support, benefits, and facilitates all kinds of procedures for the community and families before governmental institutions and others. It has indeed been an excellent experience, seeing and sharing with the leadership of indigenous women; how, in the midst of so many difficulties and needs, they throw the whole community forward.

Many challenges need to be addressed, such as the health of children and the elderly. So it remains a challenge to bring medical care and medicines to these communities. We pray that we can continue to reach these communities with medical services and keep supplying the necessary training for raising animals and cultivating the land for their support.

We give thanks to God who has allowed us to reach the Paraguayan Chaco, and that many people like you make it possible for this project to continue to be effective, blessing our Indigenous people. Thank you for being part of it and for staying to help us reach other Indigenous people who need our accompaniment, support and advice. God continues to be active in this community, and uses us all to be an instrument of blessing.

In Christ,
Rvda. Amelia I. Casillas Rodriguez

 

Amelia Casillas serves with the Disciples of Christ Church in Paraguay. She serves as consultant for Mission Development. Her appointment is made possible by your gifts to Disciples Mission Fund, Our Church’s Wider Mission, and your special gifts.


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