Red Continental de Juventudes por la Paz / Continental Youth Network for Peace

La Red Continental Cristiana por la Paz (RECONPAZ), desde y con el Concejo Ecuménico Cristiano de Guatemala, por la Paz, inició un camino, determinó un paso y encaminó un proceso con juventudes; y éstas han encontrado y reconocido unas en las otras, y han dicho seamos red, extendamos malla, y atrapemos sueños, y tejámoslos; sueños valientes que enfrenten las pesadillas de una violencia que asesina, saquea y discrimina. Dijeron seamos reconpaz.

A mí me tocó ver los difícil que es la paz, pareciera imposible alcanzarla. Caminado yo por Mesoamérica, vi muchos jóvenes aislados en su dolor, aterrados; jóvenes convertirse en asesinos o ser asesinados. Esta realidad, común en muchos países de Centroamérica, drena la vida y extingue las esperanzas.

No obstante, jóvenes de distintos trasfondos y países han unido sus fuerzas por la paz.

  • Mexicanos—Yo Asaf Vera Baltodano, 22 años, estudiante de teología y de pedagogía, líder de la pastoral Shalom y colaborador con los Bautistas por la Paz me uní a la red de juventudes, y conmigo Ximena Ulloa Montemayor, arqueóloga, liturgista, líder en redes de paz; y estamos en la reconpaz, porque queremos formular con jóvenes proyectos que hagan visible el otro mundo es que posible en América Latina.

  • Guatemaltecos—Yo Brayan Alvarado, 28 años, estudiante de teología, pentecostal, maestro de biblia, teología y pastoral, me uní a la Red de Juventudes, y conmigo, la pastoral juvenil ecuménica del Concejo Ecuménico Cristiano de Guatemala. Yo Kevin Moya, líder de la pastoral ecuménica, de 27 años, estudiante de teología y de historia y amante de la diversidad, colaborador con organizaciones socio-religiosas y movimientos sociales en temas de educación, proyección, reinserción social, planificación, escribo, soy del equipo pastoral interdisciplinario de mi comunidad de fe; y estoy en la red de juventudes para desde ella propulsar iniciativas de investigación, formación e incidencia pública.

  • Salvadoreños—Yo David López, 18 años, de El Salvador, me uní a la red de juventudes, porque me indigna que mi país tenga el nombre “El Salvador”, y prevalezca en él, la injusticia, la violencia, la esclavitud moderna, la muerte, el pecado estructural. Y yo Erick Soriano, miembro y profesor de Emmanuel, coordino del ministerio de Cultura de Paz, y animo una casa de la juventud en mi comunidad asediada por la violencia, me uní a la red porque, creo en la paz

  • Colombianos—Somos Sebastián Navarro y Lina Forero de Cali, Colombia. Somos objetores de conciencia del servicio militar obligatorios, estudiantes de teología y somos jóvenes cristianos que deseamos un país con juventudes trabajando por la paz y la reconciliación, por ello nos hemos unido a RECONPAZ con la expectativa de incentivar a las iglesias a que trabajen por la reconciliación y un ambiente de paz en sus comunidades.

El ambiente desolador que asedia el continente cambia su espectro. Juventudes comprometidas alientan esperanza. (Ximena, Asaf, Erick, David, Erick, David, Brayan, Kevin y otros).

Todos, que han estado reuniéndose en el espacio virtual, han dicho:

Juntos formularemos proyectos, juntaremos ideas y sueños, haremos visible el otro mundo es que posible en América Latina, el mundo de paz con justicia, donde el 'buen vivir' sea para todos y todas, sin excepción. Se sienten seducidas de la dimensión continental y vocación macro-ecuménica de la red, y se empeñan en convertir su en un enlace fuerte y representativo de las juventudes latinoamericanas y caribeñas.  Saben ellos/ellas que un mundo de paz exige de muchas manos, corazones, pies, bocas, que unidas trabajen por la paz. Conscientes están que la violencia que azota a cada país está en todo el continente. Dicen, por eso, estamos uniéndonos, apoyándonos y animándonos para generar una cultura de paz evangélica que alumbre nuestra oscura realidad. Dicen las juventudes, y con ellas los otros miembros de la red:J

  • desentrañemos los rostros transfronterizos de las violencias;
  • desarrollemos intuición, propiciemos inspiración y compartamos instrumentación;
  • levantemos voces audibles que obliguen a la justicia;
  • juntemos amores de los jóvenes, mujeres, indígenas, afrodescendientes, migrantes, víctimas para dar vida.

Muchos otros jóvenes son de esta red, no aparecen sus nombres, pero están… Ellos y todos los de reconpaz dicen, ante el dolor, soñamos, nos determinamos, andamos y amamos.

Cierro con una inspiración bíblica:

Como Débora (Jueces) en determinación, unión, organización, indignación, compasión actuamos, en red andamos, porque somos familia guardiana del bienestar y la seguridad; y te invitamos a ti a unirte con ellos y nosotros a alentar la esperanza de la paz.

Ricardo Mayol
Guatemala


The Continental Christian Network for Peace (RECONPAZ), brought together by the Ecumenical Christian Council of Guatemala for Peace, initiated a new path and a process with youth. They have united in a network, extended like mesh, to catch dreams and we weave them together; brave dreams that face the nightmares of a violence that murders, plunders, and discriminates. They have said let us be RECONPAZ.

I see how difficult peace is and sometimes it seems impossible to reach it. Walking through Central America, I see many young people isolated in their pain, terrified. I see young people being forced to kill or be killed. This reality, common in many countries of Central America, drains life and extinguishes hope.

However, I am inspired by these young people from different backgrounds and countries who have joined forces for peace.

  • Mexicans—Asaf Vera Baltodano, 22 years old, a student of theology and pedagogy, leader of the Shalom Pastors and collaborator with the Baptists for Peace, joined the network of youth, and Ximena Ulloa Montemayor, archaeologist, liturgist, is a leader in networks of peace. They joined RECONPAZ because they want to formulate youth projects that make visible another world that is possible in Latin America.

  • Guatemalans—Brayan Alvarado, 28 years old, student of theology, Pentecostal, theology and pastoral teacher, joined the Youth Network. Kevin Moya, leader of the ecumenical pastoral, 27 years old, student of theology and history, collaborator with socio-religious organizations and social movements on issues of education, joined the youth network to promote research, training and public advocacy initiatives.

  • Salvadorans—David López, 18 years old, from El Salvador, joined the network of youth, because he is outraged that his country has the name "El Salvador", and yet injustice, violence, modern slavery, death, and structural sin still prevail. Erick Soriano, member and teacher, coordinator of the Ministry of Culture of Peace, coordinates a youth house in his community besieged by violence. Erick joined the network because of his deep belief in peace.

  • Colombians—Sebastián Navarro and Lina Forero from Cali, Colombia are conscientious objectors to mandatory military service, theology students and young Christians who wish for a country with youth working for peace and reconciliation.

They have joined RECONPAZ with the expectation that the churches can work together to bring an environment of peace in their communities. 

The desolate environment overwhelming the continent shifts its spectrum. Committed youth encourage hope. They, who have been creating this network, have said:

Together we will formulate projects, we will join our ideas and dreams, we will make visible the other world that is possible in Latin America: a world of peace with justice, where "good living" is for everyone, without exception. We are excited by the continental dimension and the macro-ecumenical vocation of the network, and we strive to make it a strong and representative link between Latin American and Caribbean youth. We know that a world of peace requires many hands, hearts, and voices. Aware that the violence that strikes each country is on the entire continent, we are joining together to generate a culture of evangelical peace that illuminates our dark reality. We commit ourselves, and with us the other members of this peace network to:

  •  unravel the roots of violence;
  • develop intuition, strengthen inspiration and share tools;
  • raise up audible voices that move us towards justice;
  • bring together the love of young people, women, indigenous people, people of African descent, migrants, and victims to give life.

Many other young people have joined the network, their names do not appear here, but they are walking as well... I close with a scriptural inspiration:

In the face of our pain, we dream, we determine, we walk, and we love. As Deborah (Judges 4-5) acted in determination, indignation, and compassion, we act and we walk, because we are the guardians of well-being and security for our people.

 

Ricardo Mayol serves with the Ecumenical Christian Council of Guatemala (Consejo Ecuménico Cristiano de Guatemala – CECG). His appointment is made possible by your gifts to Disciples Mission Fund, Our Church’s Wider Mission, and your special gifts.


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