Julio 2011 en español

Esfuerzos por la paz

Bienaventurados los pacificadores, porque serán llamados hijos de Dios. Mateo 5: 9

Kingston, Jamaica, fue la ciudad anfitriona de la Convocatoria Ecuménica Internacional de la Paz del Concilio Mundial de Iglesias en el mes de mayo. El tema fue “Gloria a Dios y paz en la tierra”. Fue la culminación de la Década para Vencer la Violencia del Concilio, la cual buscaba hacer contactos y llamar la atención hacia las iniciativas en favor de la paz de las Iglesias miembros. Más de 2,000 participaron.

Los líderes de la convocatoria se tomaron el tiempo para reconocer el trabajo que había sido hecho durante la década para vencer la violencia y también invitaron a las Iglesia a “renovar su compromiso con la no-violencia, la paz y la justa paz” por medio de una variedad de eventos los cuales incluían plantar árboles de la paz, un domingo de la paz y un concierto por la paz en Kingston.

Las Iglesias alrededor del mundo se unieron los participantes de la convocatoria en oraciones, eventos especiales y servicios de adoración los cuales incluían el uso de una oración caribeña por la paz la cual fue traducida en más de 20 idiomas y también cantando el himno tema de la convocatoria “Gloria a Dios, Paz en la Tierra” escrito por el músico jamaiquino Grub Cooper.

Una serie de consultas sobre una variedad de temas relacionados con la paz y la reconciliación tuvieron lugar en los años previos a la convocatoria, los cuales crearon un ímpetu significativo. Un grupo viajó a los Estados Unidos el pasado otoño para sostener diálogos sobre la violencia con armas. Otro grupo se reunió con gente de Kenia quienes estaban lidiando con violencia luego de las elecciones. El Rev. Dr. Jayasiri Peiris, secretario general del Concilio Nacional Cristiano de Sri Lanka dijo que las visitas de la consulta representan que la Iglesia esta luchando por ser "el cuerpo del Cristo vivo".

Los participantes de la Convocatoria Ecuménica Internacional de la Paz escucharon muchas historias diferentes sobre esfuerzos por la paz transformadores pero también estudiaron de forma honesta dónde estaban las diferencias y el sufrimiento aún. La convocatoria se convirtió en un peldaño en las deliberaciones ecuménicas por la paz y la justicia.

Hoy oramos porque cada uno de nosotros seamos hacedores de paz en el mundo.